Claro que loa pésimos resultados en la Prueba Pisa calaron en lo más hondo del país.
Y qué bueno que una de las reacciones fue prohibir el uso de los aparatos celulares en las escuelas.
Ojalá que se prohíban en todos los niveles educativos.
Por ahora, no podrán utilizarlos en preescolar y educación básica.
Bien.
El uso de los celulares en escuelas no está justificado.
No sustituyen a una libreta ni a un libro ni a un profesor.
Alejan a los estudiantes de sus compañeros, de la convivencia, del romance del primer amor y hasta de la torta de huevo con chorizo.
¡No manchen! Ni que hayan nacido con un iPhone bajo el brazo!
La escuela es para ir a aprender: a leer (en libros) a conocer a través de la experiencia del profesor.

No necesitan celulares.
Salvo claro, cuando salgan de la escuela y unos malandros los acechen. Pues ahí sí, ni modo. Pero si no, no necesitan los fregados teléfonos.
Así que ni le hagan al cuento.
No hay celulares, y con ello Sheinbaum se anotó un diez. Y como me dijo Euripides Flores, en el programa En línea debate de este martes, se buscará hacer lo necesario para que los chamacos aprendan a relacionarse con sus compañeros en persona y no a través de la virtualidad fría e inmaterial de las redes sociales.
Muchas gracias. Nos vemos la próxima aquí y en mis redes como @erickbecerra1 De lunes a viernes de 6:00 a 9:00 horas En línea Noticias en La Ke Buena Puebla, por el 89.7 FM y 1010 AM. De 14:00 a 15:00 En línea debate. Y los martes en el pódcast en Spotify A profundidad.



































