La Universidad para Adultos de la BUAP se consolidó como un espacio de formación e inclusión que atiende a más de mil 300 personas por periodo, informó Hilda Ocaña Meléndez, coordinadora de esta unidad académica.
Creada en 2016, la Universidad para Adultos (UpA) ofrece talleres, cursos, diplomados y licenciaturas dirigidos a personas mayores de 25 años, con el propósito de eliminar barreras generacionales y facilitar el aprendizaje permanente.
El proyecto surgió del Programa Universitario para Adultos 50 y Más y evolucionó con el decreto aprobado por el Consejo Universitario en enero de 2020, mediante el cual se transformó en un centro académico y de interacción social.
Ocaña Meléndez señaló que esta iniciativa se ha convertido en un referente nacional de educación continua, al ofrecer oportunidades de aprendizaje y convivencia similares a las desarrolladas por instituciones como las universidades de Nuevo León y Guadalajara, así como la UNAM.

La coordinadora explicó que la UpA comenzó con cuatro cursos de educación continua y cerca de 54 estudiantes, mientras que en 2018 impartió 18 cursos y atendió a más de 800 alumnos.
“Durante la pandemia disminuyó este crecimiento, pero en 2021 la matrícula volvió a incrementarse hasta alcanzar mil 200 estudiantes, actualmente asisten más de mil 300 personas por periodo y para Otoño 2026 esperamos recibir a dos mil mediante una oferta de 116 cursos”, detalló Hilda Ocaña.
La oferta académica está organizada en 11 áreas denominadas constelaciones, las cuales incluyen cursos relacionados con actividad física, salud, historia, arte y cocina, entre otros campos de interés.
Los estudiantes pueden cursar estas opciones de manera escalonada hasta obtener un diplomado, de acuerdo con el modelo flexible implementado para favorecer la capacitación de quienes también mantienen responsabilidades laborales.
En 2023, la UpA amplió su oferta con las licenciaturas en Innovación Emprendedora, Humanidades y Gestión de la Información, programas de los cuales egresó recientemente la primera generación.
A partir de 2026 también se imparten cursos en las instalaciones del Complejo Cultural Universitario, con la finalidad de facilitar el acceso y ofrecer espacios adecuados para estudiantes cuyas edades se ubican, principalmente, entre los 45 y 87 años.
Construye una comunidad más allá de las aulas
Ocaña Meléndez destacó que la Universidad para Adultos también funciona como un espacio de convivencia y acompañamiento para personas interesadas en compartir conocimientos, experiencias y situaciones personales.

“Buscan un espacio donde puedan convivir, encuentran en la UpA un refugio para sentirse acompañados y saber que no son los únicos que atraviesan una situación difícil, porque aquí existen personas que pueden ayudarlos a salir adelante”, expresó la coordinadora.
También reconoció el trabajo de los docentes, quienes, además de compartir conocimientos, orientan a los estudiantes, los apoyan ante distintas circunstancias y contribuyen a fortalecer el sentido de comunidad.
Para los próximos años, la institución pretende ampliar los talleres de educación continua, establecer vínculos con el sector productivo y extender sus programas académicos a los complejos regionales de la BUAP.
La estrategia contempla implementar un sistema modular de portabilidad de créditos, reconocer conocimientos adquiridos mediante la experiencia laboral o social y otorgar certificaciones intermedias por competencias.
Además, proyecta llevar las licenciaturas y los cursos de educación continua al interior del estado, así como vincular los proyectos estudiantiles con pequeñas y medianas empresas, clústeres regionales e iniciativas de salud comunitaria, desarrollo humano y sustentabilidad ambiental.
Foto de cortesía




































