Una investigación de análisis financiero realizada por las Secretarías de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y de Hacienda y Crédito Público (SHCP), con apoyo de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), detectó un esquema complejo de lavado de dinero en 13 casinos del país.
Como resultado del operativo, se dio vista a la Procuraduría Fiscal de la Federación (PFF) por posibles delitos fiscales y omisiones tributarias. También se suspendieron actividades en los establecimientos físicos, se bloquearon páginas electrónicas y se congelaron cuentas bancarias relacionadas con movimientos financieros irregulares.
Al respecto, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo destacó que la estrategia busca impedir que los recursos ilícitos fortalezcan a grupos de la delincuencia organizada. Aseguró que se están reforzando los mecanismos de coordinación entre la Unidad de Inteligencia Financiera, el Gabinete de Seguridad y el Sistema Nacional de Investigación e Inteligencia.
Sheinbaum Pardo explicó que el seguimiento a los flujos de dinero vinculados con actividades delictivas forma parte esencial de la nueva Estrategia de Seguridad. Señaló que las investigaciones cuentan con sustento legal y se desarrollan en colaboración con unidades de inteligencia financiera de Estados Unidos y otros países.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que la detección de este esquema marca una nueva etapa de prevención. Anunció que se implementarán modelos predictivos con inteligencia artificial y tipologías sectoriales para identificar conductas inusuales en el sistema financiero.
Las autoridades revelaron que los casinos operaban en Jalisco, Nuevo León, Sonora, Sinaloa, Chiapas, Estado de México, Ciudad de México y Baja California, donde se detectaron tres patrones principales de operación:
- Uso de grandes cantidades de efectivo.
- Redes de transferencia de dinero desde el extranjero.
- Movimientos digitales por hasta 50 millones de pesos.
La procuradora Fiscal de la Federación, Grisel Galeano García, detalló que el esquema de lavado de dinero en casinos operaba bajo seis pasos:
- Una persona es enganchada con engaños o mediante robo de identidad, particularmente de jóvenes estudiantes, trabajadores jubilados o amas de casa, a quienes se les roban sus datos bancarios.
- Por medios electrónicos se les envían tarjetas prepagadas o códigos premiados con dinero de procedencia desconocida para su uso en los casinos.
- Con estos recursos, las personas, a veces sin saberlo, realizan apuestas en los casinos de manera física o en línea.
- El sistema del casino refleja que esta persona ganó millones, sin embargo, no reciben las ganancias o no se entera de que las hubo, ya que es enviada de manera inmediata a cuentas en el extranjero, para posteriormente ser enviado a paraísos fiscales donde es blanqueado o insertado en otras apuestas para así regresarlo al país.
- En algunos casos las personas sí reciben el dinero de las supuestas ganancias en sus cuentas, pero le piden que las reenvíe o use para hacer otras operaciones.
- Este proceso se repite cientos o miles de veces y con ello el dinero es lavado.
Foto de cortesía




































