Agua de Puebla informó que durante 2026 ha desazolvado mil 300 kilómetros de la red de drenaje sanitario y pluvial, avance que representa 65 por ciento de la meta anual de 2 mil kilómetros prevista para la capital poblana.
La distancia intervenida equivale aproximadamente al trayecto en línea recta entre Puebla y Houston, Texas, y los trabajos buscan mejorar la conducción del alcantarillado, reducir obstrucciones provocadas por residuos y facilitar el desalojo del agua durante la temporada de lluvias.
Las labores forman parte del Programa Integral de Mantenimiento Preventivo y Correctivo que la concesionaria desarrolla durante todo el año, mediante el cual también fueron limpiados y desazolvados alrededor de 15 mil 500 accesorios pluviales.

Entre los elementos atendidos se encuentran rejillas, coladeras de banqueta, bocas de tormenta y pozos de visita, cuya operación resulta indispensable para captar el agua y disminuir el riesgo de encharcamientos e inundaciones durante precipitaciones intensas.
La empresa también intervino 7.5 kilómetros de drenaje en pasos a desnivel y 100 kilómetros en avenidas principales y distribuidores viales, además de rehabilitar 250 rejillas, instalar 95 nuevas y reparar o sustituir 175 accesorios pluviales.
Asimismo, renovó 455 tapas y brocales de pozos de visita y fabricó 280 rejillas para reemplazar estructuras deterioradas, con el propósito de fortalecer los puntos de captación y evitar accidentes en la vía pública.
Durante las lluvias, Agua de Puebla despliega ocho brigadas especializadas, 14 unidades hidroneumáticas, dos equipos de videinspección y dos brigadas de soldadores para atender afectaciones dentro de su zona de cobertura.
La concesionaria participa también en el Comité Tláloc, coordinado por el Ayuntamiento de Puebla, donde colabora en la vigilancia y atención de 59 puntos considerados críticos ante posibles afectaciones ocasionadas por las precipitaciones.
Agua de Puebla exhortó a la población a evitar arrojar basura, aceites y otros residuos en calles, coladeras o drenajes, debido a que estos materiales provocan obstrucciones y favorecen la formación de encharcamientos e inundaciones.
Foto de cortesía




































