La periodista rusa Maria Ponomarenko, que trabajaba en Barnaul, en la región de Altai, para el medio RusNews, fue detenida el 23 de abril por difundir información en Telegram en marzo sobre el bombardeo del teatro Mariupol.
La justicia rusa lo acusó de haber desacreditado al ejército ruso al difundir ‘noticias falsas’ basadas en el ‘odio político, ideológico, racial, nacional o religioso’. Por ello, enfrenta hasta 10 años de prisión.
Detenida en San Petersburgo, Maria Ponomarenko fue luego trasladada a la prisión de Barnaul. En el momento de su sentencia había manifestado que, aunque muy afectada desde el 24 de febrero por la invasión de Ucrania por parte de su país, no lloraría más para que no se interpretara como provocada por el hecho de estar en prisión.

‘Soportaré esto. ¡Sucedió, y tengo que tomarlo con dignidad! Luchamos contra el mal. Pero los cambios están en el horizonte… ¡Rusia será libre! […] La esperanza de todos los presos políticos está en vosotros que quedáis libres’, acotó.
El 2 de julio, su abogado Sergei Podolski anunció que acababa de ser trasladada del centro de detención de Barnaul a un hospital psiquiátrico de la región donde pasaría los próximos 28 días. Las visitas están prohibidas.
Con información de Agencias
Foto: Twitter




































