Puebla registró durante 2026 una reducción cercana al 35 por ciento en el número de incendios forestales y de casi 55 por ciento en la superficie afectada, informó María de los Ángeles Ballesteros García, secretaria de Medio Ambiente, Desarrollo Sustentable y Ordenamiento Territorial.
Durante una conferencia de prensa, la funcionaria precisó que en 2025 se contabilizaron 301 incendios, los cuales dañaron 13 mil 364 hectáreas, mientras que este año se han reportado 196 siniestros y poco más de 6 mil hectáreas afectadas en 51 municipios.
La Secretaría de Medio Ambiente, Desarrollo Sustentable y Ordenamiento Territorial atendió directamente 121 de los 196 incendios registrados, equivalente a casi 62 por ciento de los casos, mediante acciones de prevención, coordinación operativa y fortalecimiento del equipo de combate.
Ballesteros García señaló que, con motivo del Día del Brigadista, conmemorado el 11 de julio, fueron reconocidos 111 brigadistas y elementos de la Guardia Forestal, además de seis combatientes con más de 25 años de servicio en la protección de los bosques poblanos.
La dependencia cuenta con 29 cámaras que permiten detectar incendios en tiempo real en 80 por ciento del territorio estatal, mientras que el resto de la superficie se vigila mediante sistemas satelitales.
La secretaria explicó que el tiempo promedio de respuesta se mantiene entre 29 y 30 minutos, debido al despliegue coordinado de las brigadas y al uso de un helicóptero con un balde de 350 litros, 12 vehículos especializados y 10 repetidores digitales.
Añadió que el personal operativo dispone de uniformes y equipos de protección para realizar las labores de combate en las distintas regiones del estado.
Puebla también participará en las acciones de apoyo para combatir incendios forestales en Canadá, con dos brigadistas confirmados y cuatro más en proceso de validación para integrar un contingente de seis especialistas.
José Delfino Roldán, analista especializado en incendios forestales, consideró que la adquisición de vehículos y equipos de protección fortaleció la capacidad de respuesta de las brigadas y contribuyó a disminuir los daños.

El especialista indicó que la estrategia preventiva incluyó la apertura de brechas cortafuego, la construcción de líneas negras y la realización de quemas controladas en regiones como Izta-Popo, San Nicolás de los Ranchos, Tlachichuca, Chalchicomula de Sesma y Cohetzala.
Para este año se proyecta realizar quemas controladas en 216 hectáreas y abrir 30 kilómetros de brechas cortafuego en zonas consideradas prioritarias.
Roldán añadió que para el próximo año se prevé duplicar las acciones de prevención y atención, con el objetivo de mantener la disminución de incendios y reducir los daños al patrimonio forestal de Puebla.
Foto de cortesía



































