A 25 años de los atentados del 11 de septiembre de 2001, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, encabezó en la Ciudad de México una ceremonia para recordar a las cerca de 3 mil víctimas y reconocer a quienes participaron en las labores de rescate.
El diplomático señaló que la placa conmemorativa develada durante el acto busca transmitir a las nuevas generaciones lo ocurrido aquel día, así como mantener vigente la defensa de valores como la libertad, la democracia, la fe y el derecho de las personas a vivir sin miedo.

Johnson advirtió que el 11 de septiembre no debe convertirse en una fecha más del calendario y consideró necesario explicar a los jóvenes qué ocurrió y cuáles fueron los principios atacados, especialmente porque una generación completa conoce los hechos únicamente mediante fotografías, videos, clases y testimonios.
Al recordar que Estados Unidos celebra en 2026 los 250 años de su independencia, el embajador citó al expresidente Ronald Reagan: “La libertad nunca está a más de una generación de extinguirse”, frase con la que subrayó que la democracia y las libertades requieren una defensa permanente.
Ronald Johnson sostuvo que las amenazas a las sociedades han evolucionado desde 2001 y afirmó que los grupos que recurren a la violencia y la intimidación conservan características terroristas, por lo que vinculó ese riesgo con la designación de los cárteles como organizaciones terroristas extranjeras por parte del gobierno del presidente Donald Trump.
“Utilizan el asesinato, la violencia, la corrupción y la intimidación para controlar comunidades y amenazar a nuestra gente”, expresó Johnson al señalar que permanecer vigilantes implica reconocer los cambios en los métodos, las redes y las formas de operación de las organizaciones criminales.
El embajador también reconoció la solidaridad mostrada por México después de los atentados y destacó la participación de integrantes de Los Topos y otros rescatistas mexicanos que viajaron a Estados Unidos para colaborar en la búsqueda de personas entre los escombros y apoyar las tareas de emergencia.
Johnson aseguró que ese respaldo permanece como parte de la relación bilateral y afirmó que Estados Unidos y México están unidos no solo por la geografía y el comercio, sino también por la decisión de colaborar, brindarse apoyo y proteger conjuntamente a sus poblaciones.
Finalmente, el diplomático llamó a renovar el compromiso con las víctimas, los equipos de emergencia y los principios vulnerados durante los ataques: “Veinticinco años después, esa amistad nos recuerda que, cuando ocurre una tragedia, nuestras naciones no la enfrentan solas: permanecemos unidas”.
Foto de cortesía



































