‘El proceso que nos ha traído hasta este día no ha sido fácil. Gracias por la confianza’. Así cerró su discurso de investidura Pedro Sánchez, el líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), quien fue reelegido hoy como presidente del gobierno de España para los próximos 4 años en un ambiente de alta tensión política y social.
Lo hizo con un total de 179 votos en el Congreso de los Diputados de los 176 necesarios gracias al respaldo del ‘bloque de investidura’, una heterogénea relación de izquierda, nacionalistas e independentistas con los que el PSOE cerró unos acuerdos que han causado una gran controversia.
Hasta aquí ha llegado tras semanas de negociaciones, pactos y también protestas en su contra.
En el centro de todo ello está una ley, la de amnistía, y de fondo una cuestión que marca la vida política española desde hace décadas: el independentismo catalán.

Se trata de la tercera vez que el mandatario es electo presidente del Ejecutivo por la Cámara Baja en los últimos cinco años. La primera vez fue en 2018, cuando salió exitoso de la moción de censura que presentó contra el entonces presidente Mariano Rajoy, mientras que la segunda fue en 2020, tras la celebración de elecciones generales.
Antes de la votación, durante toda la jornada del miércoles y la mañana de hoy, Sánchez debatió con los portavoces de todos los partidos políticos con representación parlamentaria. Tras una primera sesión bronca, la segunda fue mucho más tranquila.
El líder socialista ha recabado el apoyo de otras siete formaciones: Sumar, Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Junts per Catalunya, EH Bildu, Partido Nacionalista Vasco (PNV), Bloque Nacionalista Galego (BNG) y Coalición Canaria (CC). En frente ha tenido a los conservadores de Partido Popular (PP) y Unión del Pueblo Navarro (UPN), y a la ultraderecha de Vox.
Tema de Gaza presente
Durante las dos jornadas sobrevoló un tema internacional con el que abrieron sus intervenciones la mayoría de los partidos: el conflicto en Gaza. Formaciones como Sumar, PNV, EH Bildu o ERC, entre otros, han exigido un posicionamiento en contra de los ataques de Israel a la población palestina.
El propio Sánchez ya anunció en su discurso inicial que su futuro Gobierno trabajaría para el reconocimiento en el seno de la Unión Europea (UE) del Estado palestino, a la vez que exigió el alto en fuego y la entrada de ayuda humanitaria inmediata para la población de la Franja de Gaza.
La amnistía
El otro gran tema que ha orbitado la sesión de investidura ha sido la futura Ley de Amnistía que el PSOE ha pactado con los partidos independentistas catalanes, ERC y Junts, a cambio de su apoyo, y que cubrirá a los investigados por el proceso secesionista que se desarrolló en Cataluña en la última década.
Los más beligerantes en este aspecto fueron los representantes del PP y Vox. El presidente del primero, Alberto Núñez Feijóo, centró su intervención en este asunto asegurando que el pacto nace de la desmedida ambición personal de Sánchez.
Con información de agencias
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