La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) aseguró 171 ejemplares de flora, entre ellos 150 orquídeas, durante un operativo realizado en un tianguis ambulante del Parador Turístico Tizoc, en Huauchinango, para combatir la extracción y comercialización ilegal de especies silvestres.
La intervención se llevó a cabo el 25 de junio con apoyo de personal de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y elementos de la Policía Forestal Estatal, dentro del Área Natural Protegida Zona Protectora Forestal Vedada Cuenca Hidrográfica del Río Necaxa.
Durante el operativo fueron aseguradas 150 orquídeas de distintas especies, entre ellas Isochilus sp., Brassia verrucosa, Maxillaria tenuifolia, Prosthechea cochleata, Encyclia candollei, Laelia anceps, Lycaste aromatica, Stanhopea tigrina y Pleurothallis cardiothallis.
También quedaron bajo resguardo ocho ejemplares de gallitos, pertenecientes a las especies Tillandsia limbata, Tillandsia leiboldiana y Tillandsia sp., además de 12 ejemplares de toro, identificados como Stanhopea tigrina, y uno de Govenia sp.

Los ejemplares fueron trasladados a un plantel educativo ubicado en la Sierra Norte de Puebla, donde permanecerán mientras se determina su destino final, debido a que la región cuenta con condiciones naturales adecuadas para su conservación, como bosque mesófilo de montaña y asociaciones de pino y encino.
La Profepa recordó que todas las especies de orquídeas se encuentran reguladas en los ámbitos nacional e internacional, tanto por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres como por la NOM-059-SEMARNAT-2010.
La dependencia precisó que la extracción, el aprovechamiento y la comercialización legal de orquídeas deben realizarse mediante viveros registrados ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales o Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre, las cuales expiden documentos que acreditan su procedencia.
Finalmente, la Profepa exhortó a la población a no comprar orquídeas extraídas directamente de su hábitat natural, debido a que esta práctica daña los ecosistemas y puede constituir un delito ambiental.
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